OPINIÓN: “Por la plata baila el mono”

Desde que el fútbol de Paraná se arrimó al profesionalismo, con la actualidad de Patronato y los buenos momentos de Atlético Paraná en la  B Nacional, quienes nos criamos en el ámbito de la Liga Paranaense de Fútbol nos fuimos encontrando con otra versión de este deporte.

El amor por la camiseta, el arraigo en un club o la identidad, son cosas que prácticamente no existen, todos están dispuestos a cambiar de amor por plata y a veces se habla demás.

En los primeros días de Patrón en el ámbito máximo del ascenso nacional, la Chancha Zarate venía viajando rumbo a Paraná, para firmar su contrato con el Negro. El jugador y la gente que lo manejaba le habían dado la palabra al presidente del club entrerriano, José Gómez. Pero algo pasó en el medio y ese compromiso sin sellar, no fue tan importante para el deportista y su agente. Zarate se frenó antes de cruzar el túnel subfluvial y arregló en Unión de Santa Fe.

Meses después, el entrenador Ricardo Zielinski fue quien decidió dejar plantado a Patrón y emigrar a Belgrano de Córdoba, donde lo esperaban con el doble de porción de torta.  Ahí no importó ni lo que estaba firmado.

El volante Marcos Quiroga en su momento, luego de haber jugado en Formosa, había sido confirmado como refuerzo del Gato, donde Edgardo Cervilla lo esperaba. Pero recibió otro llamado, de la misma ciudad y desde unas cuadras de diferencia. Quiroga terminó jugando en Patrón. Otro claro ejemplo.

Así, muchas situaciones, miles de promesas incumplidas y un montón de desilusiones. “Por la plata baila el mono”, no quedan dudas. Nadie le da valor a las instituciones, que en muchos casos se prestan para formar parte de este círculo vicioso, donde no se respetan entre pares.

Nadie respeta la palabra empeñada, nadie se fija en el prójimo. La solidaridad solo existe cuando tocan un bolsillo importante y ahí los que más ganan miran para abajo y se encuentran con que hay otros afectados. Ahí se enarbolan banderas en conjunto. Ahí empieza a importar el interior del país. Mucha mugre. Demasiada.

El fútbol es más lindo que todo eso. Es más importante. Hay historias increíbles en este deporte detrás de un valor que no tiene precio, el amor por la camiseta.

Pero bueno, hay que saber adaptarse. Entender que aquellos que hablan de proyectos deportivos y cosas en común, están detrás de lo que busca la gran mayoría. “La plata”.

Hay que darle valor a las pequeñas cosas que nos brinda nuestro entorno. En la ciudad de Paraná el fútbol tiene que crecer mucho todavía, pero hay que evitar que se infecte de tanta miseria, de tanta falta de empatía.

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