CUARENTENA-CRISIS: “No se podía sostener más”

El aislamiento y distanciamiento social causó estragos en algunos sectores. Uno de los rubros más complicados por es crisis es el deporte. Los dueños de diferentes complejos deportivos ya no saben como sostener sus emprendimientos.

Damián Pasquet es uno de los tantos dueños de complejos de fútbol 5 a los cuáles la pandemia los golpeó. Este miércoles “La 10 Fútbol 5”, cerró sus puertas: “La sensación es de frustración”, resaltó su propietario.

La pandemia producto del COVID-19 y la cuarentena y el aislamiento social de más de 100 días que existe en Argentina, complicó a muchos sectores y muchas fuentes de trabajo están en peligro. Las canchas y complejos deportivos no escapan a esta realidad.

En Paraná, fueron habilitados bares, algunas actividades al aire libre, ciertos gimnasios pero las canchas de F5 la vieron pasar: “Nunca nos dieron respuesta al sector que está relegado, porque figuran las actividades deportivas y soy uno de los tantos que estamos cayendo”, contó Pasquet, dueño de La 10 Fútbol 5, que tuvo que cerrar sus puertas.

“Esto pasa por un lado personal, por un año y medio, casi dos, emprendiendo algo desde cero, algo nuevo en el que se hicieron muchas cosas, como cumpleaños, una escuela de fútbol, gimnasio, un patio cervecero”, indicó a Noticias a Diario.

A su vez, resaltó: “Esta situación nos quitó todo y con más de cien días cerrados, se hace imposible mantenerlo. La sensación es de frustración, amargura, que hoy quede todo en la nada y que no haya una fecha firme para volver o como se hace”.

En el mismo momento, agregó: “No se podía sostener más. Es como tener algo y que no funcione, donde tenés que pagar seguro, impuestos, y a su vez, vos tenés que comer y vestirte. Pagas y no recibís nada, no es una ciencia”.

Frente a la consulta en relación al apoyo gubernamental o municipal, Damián fue contundente: “Nos juntamos con el resto de las canchas de fútbol 5 de la ciudad, hicimos presentaciones en ATER, ENERSA, mandamos una carta al vice gobernador y nunca tuvimos respuesta. En off de record nos expresaron que las condenaciones de impuesto se hacen por ley y no tuvimos respuesta”.

“Nos reunimos con José Gómez, hasta con Gamarci, pero las respuestas son las mismas. No nos ayudaron en nada”, admitió, quién por suerte, tiene una fuente de trabajo para continuar: “Gracias a Dios tengo un kiosco donde tengo la cancha. Hoy me dedicaré a eso y veré que otras actividades puedo hacer”.

En último lugar, acerca de la repercusión del cierre, lanzó: “Me siguen lloviendo los mensajes después del cierre. Había gente que pensó que me quedaba en la calle y eso fue lo más chocante para mí, espero nunca llegar a esa situación, por suerte tengo el kiosco y me la rebusco”.

“La verdad, había gente que no conocía, que vino a jugar, a la escuelita, que me conoce de la vida y recibí mucho apoyo, que refleja como he trabajo y como se atiende, pero lamentablemente no podrá ser más así”, cerró.

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