Opinión: Una caricia a la identidad

La Liga Paranaense de Fútbol a intentando en los últimos tiempos comenzar a resurgir, entre tantos torneos libres exitosos.

Algunas decisiones han sido productivas y otras no tanto. Pero lo más importante es que se comenzó a activar el balompié hogareño de alguna manera. Todavía, con muchísimas cosas por hacer y mejorar.

Sin dudas que la pandemia del coronavirus detuvo todo, pero esto ocurrió en todos los ámbitos.

El gran acierto en los últimos tiempos de la LPF, fue sin dudas la creación del Torneo Seniors, que como competencia tiene mucho que mejorar, pero que ya ha logrado algo que hacía falta. Reencontrar a viejos amores. Los clubes y aquellos jugadores que volvieron a transitar sus pasillos.

identidad

Ante la falta de contención o no encontrar un lugar donde cobijarse, los futbolistas dejaban los clubes a cierta edad. Ir a una agrupación independiente y poder seguir en actividad los fines de semana, les abría una chance seductora, de continuar ligados a la pelota. Pero no a los clubes que los vieron nacer.

La creación del Seniors fue un gran acierto. Eso lo evidencia un sin número de cosas que pasaron luego de la formación de estos equipos de “veteranos”.

Para traer un ejemplo positivo de lo que ha generado esto, está el Club Universitario. Esta institución, con la creación de su equipo Seniors, se rencontró con un montón de valores, que lucían sus talentos en las canchas de los campeonatos libres y estaban lejos del club.

Ahora, con la pelota quieta por la pandemia, ellos sacan a relucir su identidad ayudando a mejorar. Cortando el pasto, vendiendo milanesas para recaudar fondos, agarrando un rastrillo, pegando ladrillos en un tapial o cociendo un alambrado. La U es solo una muestra, de lo que pasó en varias instituciones.  

Así, recuperando algo imprescindible, que cada vez era más escaso en nuestros clubes de barrio, nuestras instituciones volverán a resurgir.

El material humano está volviendo a los lugares donde nunca se tendrían que haber ido. Peñarol, Sportivo Urquiza, Palermo, Ministerio, Don Bosco, Los Toritos (más allá que debió ingresar con el nombre de Naranjitos), Atlético Paraná y todos los demás consiguieron acomodar una pata de la mesa. Esos, si los dirigentes son inteligentes y dejan los celos de lados, esos que antes jugaban para diferentes agrupaciones en torneo atractivos, volvieron a sus casas y pueden ser muy valiosos de cara al futuro.

Como siempre. Hay que seguir inyectando energía a estas cosas que aparecen positivas. Darle el lugar que se merecen. Invitarlos a formar parte de otras cosas del club. Sabiendo, que ahí hay potenciales colaboradores. Personas que sienten la camiseta y volvieron a encontrar algo que los trajo de nuevo cerca de su primer amor.

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