“Cuando tenés energía no hay que darse por vencido”

JULIO LARROCCA fue presidente de la Liga Concordiense de Fútbol, en su momento llegó a ser vice del Consejo Federal y no descarta llegar a ocupar cargos de preponderancia. En esta nota afirma que va por la revancha “en muchos sentidos”. Su pensamiento desde Julio Grondona a Claudio Chiqui Tapia, y el vínculo con Sergio Urribarri de quien dice que si bien las ocupaciones y responsabilidades de cada uno han generado distancias, nunca ellas afectaron su vínculo personal de amistad y compañerismo.

Ezequiel Re

-¿Cómo fueron sus primeros años de vida?
-Nací en Concordia, el 8 de septiembre de 1960. Toda mi vida he vivido aquí, salvo el período de tiempo que estuve cursando estudios universitarios, en Santa Fe. Fue una etapa muy linda desde 1979 a 1985. En el medio colimba y Malvinas años 1981-1982, ya que estuve prestando servicios al Ejército. Así comencé mi vida en este mundo. Provengo de una familia donde mi madre era maestra particular y mi padre era trabajador de la construcción, es decir no provengo de una familia adinerada, como la mayoría de la gente en mi cuna es una familia trabajadora con ganas de progresar, toda mi educación ha sido en instituciones educativas de enseñanza pública. Hice la primaria en la escuela Vélez Sarsfield y la secundaria en la Escuela de Comercio Gerardo Victorin. Posteriormente  empecé mis estudios universitarios en la Facultad de Derecho en Santa Fe (UNL). En medio de ellos cumplí en incorporarme al Servicio Militar, dado que había pedido prórroga para empezar mi carrera y cuando estaba por conseguir la baja, se produce el desembarco de Malvinas.

 -¿Jugó al fútbol?
-Jugué todas las divisiones inferiores hasta el momento que fui a estudiar en el Club Atlético Libertad y Wanderer´s. Si mal no recuerdo hasta Quinta división. Luego, cuando regresé habiendo finalizado la carrera de Derecho, despunté el vicio de arquero en torneos independiente de profesionales.  Alterné buenas y malas tardes. 
-¿Siempre arquero?
-Sí.
-¿El paso como futbolista le permitió vincularse para saltar a la dirigencia?
-Por mi carácter y mi forma de encarar la vida, considero que lo importante es participar en las instituciones que nos permiten opinar, buscar y construir algunos espacios que necesitamos sostener y mejorar como sociedad. Esto me ha regalado a lo largo de la vida, buenos y malos momentos, pero sobre todo esta participación en distintas asociaciones, me llevó a vincularme, con asociaciones gremiales (Colegio de Abogados y Caja Forense), como también con distintas asociaciones tales como el fútbol y con el básquet. En ambas Asociaciones locales como miembro del Tribunal de Disciplina, ingresando a través de algunos amigos que tenía de antemano. Es el caso que en la Liga fue un hermano que me dio la vida quien además es mi socio y amigo hace más de 30 años, Ricardo Elgart. Hemos vivido muchas experiencias lindas y no tan lindas. Es el que me vinculó al fútbol dado que el ya estaba en la Liga con otra amigo que ya no está en este mundo que se llamó Ricardo Esteban Retori quien fuera por ese entonces fines de los 80, presidente de la Liga Concordiense, en épocas que también estaba en la misma José Omar Spinelli, otro amigo de muchos años, quienes me fueron cultivando esta pasión dirigencial.
-¿Cómo fue la experiencia en la guerra de Malvinas en 1982?
-En definitiva tuvimos la suerte de no ir al Sur, porque el Regimiento donde estaba reclutado, era de Caballería. Era el Regimiento 6 de Concordia. Yo tenía prórroga secundaria y entro al Ejército después de dos años de la misma. Fue en  1981. Ya me estaban por dar la baja cuando en abril de 1982 se produce el desembarco a Malvinas. Fueron momentos muy difíciles porque salíamos y no sabíamos adónde.  Primeramente fuimos a Santo Tomé (Santa Fe), y de ahí teóricamente íbamos hacia el sur pero no a Malvinas propiamente dicha sino a los regimientos de Caballería para defender la frontera con Chile. Pero no llegamos a ir por circunstancias de estrategia militar y nos quedamos en Reserva en Santo Tomé el tiempo que duró la guerra.


-Volviendo al futbol, ¿cuando llega a la Liga Concordiense?
Llego a la Liga en el año 1987, al Tribunal de Disciplina, luego fui secretario, vicepresidente y finalmente Presidente de dicha institución, a la cual considero como mi segunda casa.En el año 1992, 1993 lo conozco a Sergio Urribarri, cuando el ya era diputado Provincial, a partir de querer participar en la Liga de Fútbol, en razón que ya estaba viviendo en Concordia y comenzamos un camino juntos, que entre otras cosas desembocó en el nacimiento de lo que hoy es el Torneo Federal “A” y que originalmente se llamo Torneo Argentino “A” allá por el año 1995-1996 embarcándonos junto a otros dirigentes locales y provinciales, tales como Hugo Molina que pugnaba por la participación de Patronato, en el Argentino A.  Desde  Concordia fue que comenzó el cambio del fútbol argentino, a trabajarse sobre este torneo que hoy es a nivel nacional y plataforma de los ascensos a las dos máximas categorías.  Nos convocamos aquí y después terminamos reunidos los dirigentes del interior del país en varias oportunidades con Julio Grondona, y en Olivos con el presidente de la Nación Carlos Menem, ya que en ese momento el presidente de la AFA,  no era partidario de hacer el torneo. Luego esa posición sería modificada por el presidente de la casa. En ese período yo era el vice de la Liga. En el año 1999 y hasta el año 2003 quedamos muy pocos dirigentes y veníamos de una crisis importante en el fútbol local donde incluso quedaron apenas 8 equipos afiliados y una cuestión sin resolver que fue el Estadio de Concordia, tema hasta el día de hoy inconcluso del que se han dicho muchas falacias y que en verdad salvo en la corta primera etapa, el fútbol no ha tenido participación y menos consulta alguna. Luego de ese período, es que me toca reorganizar la Liga, asumo la presidencia y empezamos a remontar. Hoy somos 22 entidades afiliadas. Fueron años difíciles, porque también dejó de existir la comisión de apoyo al club Ferro en el Argentino A. Quedamos muy pocos al frente, por ejemplo José Spinelli, Ricardo Elgart, Horacio Sandoval, Herbe Lugrin, Jorge Almuzara, Juan V. Peruchena y luego don Héctor De la Calle y algunos dirigentes de clubes, tales como Comunicaciones, Colegiales, Libertad, La Bianca, Nebel, entre otros.  Con el apoyo desinteresado del contador Cortina y Sandoval, ya que no teníamos un centavo, ordenamos toda la papelería necesaria para reorganizar la Liga ya que habían pasado tres o cuatro años donde no se había dado cumplimiento a las condiciones exigidas por Personería Jurídica.  De a poco fuimos obteniendo la impronta que históricamente tuvo la Liga Concordiense de Fútbol. Los clubes se fueron incorporando incluso los de la campaña como Puerto Yeruá, Los Charrúas, Colonia Ayuí y otros.  Hasta el año pasado teníamos División A y B. Ahora cuando pase la pandemia del Covid 19, veremos cuantos se inscriben y como salimos de todo esto.



-El Torneo Argentino A (hoy Federal A) se gestó en Concordia, surgen muy buenos jugadores que se proyectan a nivel nacional e internacional. Pero, ¿por qué no sube un club hacia el profesionalismo?
-Como en todas las cosas de la vida, si trabajaríamos todos en conjunto detrás de un mismo objetivo, probablemente los resultados serían diferentes. En los últimos veinte años en Concordia y en gran parte de la provincia hubo mucho egoísmo. Se usó al fútbol en muchos casos como trampolín para objetivos distintos al principal. Concordia tuvo, tiene y va seguir teniendo materia prima, que son los jugadores. De hecho ha habido etapas en los últimos años, donde algunos clubes han trabajado en las divisiones inferiores con buenos resultados con jugadores que se elevaron al profesionalismo nacional e internacional. El problema es que cuando no hay continuidad en ese trabajo, en un momento se corta todo. Algunos salieron de Salto Grande que trabajaba en inferiores de una manera importante, por caso Senesi y Robertone, otros de Comunicaciones, Nébel  Gustavo y Walter Bou y muchos más. Pero hoy no todos tienen esa impronta en inferiores. Por otra parte el fútbol lo practican muchos chicos que no tienen la dieta balanceada por la situación socioeconómica que tienen y en verdad a mi criterio muchas veces no se destinan los recurso públicos, para aportar los nutrientes necesarios a éstos chicos, es decir entran a jugar otras cuestiones que hacen que tengan lesiones a edad temprana o tengan problemas con la dentadura, que le trae problemas en lo óseo y entonces no llegan. Son buenos valores pero no llegan y también porque lamentablemente en el fútbol hay muchas personas que lo que pretenden hacer es negocios y buscan a los chicos y después los dejan a la buena de Dios en Buenos Aires.  Hay mucha mentira y mucha hipocresía. Es un círculo vicioso en la que se involucra a los padres y participan pseudos representante.
-¿Cómo influye el hecho que hablamos de una ciudad donde la pobreza ronda en un 50 por ciento según las estadísticas?
-Los últimos 20 años no fueron diferentes.  Concordia lamentablemente ha tenido un cambio sociológico una vez que se terminó la construcción de la represa de Salto Grande. No nos olvidemos que las características de Concordia en la década del 70, no son las mismas características que la de fines de los 80, 90 y 2000. Hasta fines de los 70 era una sociedad conservadora con determinadas características y donde existían determinados barrios. Por ejemplo El Paredón, que era un barrio histórico de Concordia donde salían comparsas. Inclusive ese barrio, que estaba detrás de la cancha de Libertad, era toda gente de trabajo. Trabajaban en aserraderos o el Ferrocarril. Todo eso en la década del 80 y principios de los 90 dejó de existir, por lo tanto hubo mucha gente desocupada. A su vez cuando se termina la represa de Salto Grande ciudadanos de distintas nacionalidades que vinieron a trabajar, se quedan acá y sin salida laboral. La economía regional básica de esta zona que fue el citrus, también entró en decadencia debido a políticas nacionales. Por tales razones no había suficiente fuente de trabajo para que esta gente que se había quedado, trabaje y de esa forma se va acrecentando el círculo, el universo de pobres. Y después con toda la historia conocida económica del país, y de los vaivenes que siempre ha habido.
-¿Cómo quedó esa relación, que fue muy fuerte especialmente por el fútbol, entre Sergio Urribarri y usted?
-Es una persona que conocí mucho y compartimos momentos muy lindos, compartimos proyectos y tuvimos muchas concordancias. Durante sus mandatos de gobernador no tuve participación ni intervención alguna desde el punto de vista institucional. Fue una relación muy interesante antes que asumiera la primera magistratura provincial y una relación personal y no institucional durante sus dos gobiernos.


-¿Por algún motivo en especial?
-No, para nada,  a veces la misma vida te va llevando a adoptar posiciones diferentes  y responsabilidades diferentes, son decisiones de cada uno y todas respetables. A veces desde afuera se pretende ver algo distinto, discordia, contradictorios, pero nada de eso verdaderamente sucedió. Personalmente tengo la absoluta certeza de que aún con disensos cada uno gestionó y decidió de la mejor manera posible.

-¿Se deben una charla?

-Siempre es bueno la charla y el diálogo, es probable que cuando la vida nos dé la posibilidad, la tendremos, no para pasar factura, sino para retomar vínculos, con aciertos y errores, con la perspectiva y aplomo que te dan los años y los golpes.

 -Se hizo un hombre fuerte en la AFA. ¿Siente que sigue siendo así?

-Mi llegada a la AFA se la debo a un amigo, Hugo Molina, con el que hemos compartido muchas cosas juntos muy lindas e interesantes en la vida. Fue el que me llevó allá por el año 2004/2005 como asambleísta por la jurisdicción Mesopotámica. Después he transitado un camino sólo a fuerza de presencia y en muchos casos a contramano de la política provincial. Primero fui asambleísta, luego representante, posteriormente tuve la posibilidad por algo más de cinco años, ser miembro del Comité Ejecutivo de AFA, representando a las 220 ligas del interior del país, es decir al Consejo Federal de Fútbol Argentino, dándome ese lugar la posibilidad de dialogar semanalmente con Julio Grondona en su despacho, todos los martes a la una y media de la tarde, cuando no viajaba al exterior. Fue una etapa muy linda, muy enriquecedora todo lo que he vivido.  Después vinieron momentos del Fútbol para Todos donde Entre Ríos tuvo una participación preponderante, pero no como Santiago del Estero (por Pablo Toviggino) para tener un presidente de Consejo Federal de Entre Ríos, dado que como dije, el dirigente y la política pública iban por caminos distintos. 

Por lo tanto seguí batallando y cuando llegó el momento de la partida de Julio Grondona, se abrió un nuevo escenario en la Asociación del Fútbol Argentino, el que debía ser interpretado correctamente, pues ya no existía ese liderazgo que por mucho tiempo ejerció Julio. Era barajar y dar de nuevo. Seguimos manteniendo una participación más activa que nunca generando alianzas con el acenso, en soledad pues otros dirigentes habían optado por un posicionamiento diferente al mío. De hecho el único dirigente de la provincia de Entre Ríos que no solamente apoyó sino que conjuntamente con otros dirigentes del interior insertó en el interior del país al actual presidente de la AFA (Chiqui Tapia) ha sido quien está hablando, porque era el único dirigente de la provincia de Entre Ríos en soledad absoluta que entendí que los 75 votos en aquel entonces eran una bisagra importante al interior. Lamentablemente después llegan otros y uno asume la vicepresidencia. No tuvimos el apoyo provincial y político, es decir siempre fuimos en soledad  y llegamos a la vicepresidencia del Consejo Federal. Lamentablemente siguen las mezquindades porque en el año 2015 desde algunos sectores de la política también pretendieron acceder a la Liga Concordiense de Fútbol. En el año 2016 no se jugó en comunidad, la política gubernamental iba por un lado, la deportiva por otro y el dirigente  por otro. La política gubernamental no dio su resultado, la deportiva tampoco obtuvo los mismos resultados que la política gubernamental y el dirigente fue el que coincidió con el nuevo tiempo de la Asociación del Fútbol Argentino.

A partir del año 2017 podríamos haber llegado al escalón más alto del Consejo Federal pero lamentablemente otras cuestiones exógenas al deporte no lo permitieron. Volviendo a la pregunta inicial, no sé si soy un dirigente importante o no, tampoco me interesa, lo que si se es que soy una persona honesta que quiero lo mejor para el deporte de entre Ríos en general, de mi ciudad en particular y he tratado y trato de trabajar para ello, a partir del concepto que el deporte y el fútbol en particular, debe tener una política de estado consistente.

 -Esas cuestiones exógenas que dice le ha dado templanza.
-La mediocridad, el egoísmo y la envidia no son buenas consejeras. Diría que esas tres cosas te enferman. Tengo errores y cometo errores como cualquiera pero soy un tipo que me muestro tal cual soy, no tengo dos caras, entonces he aprendido con el tiempo que muchos te aplauden y por atrás te generan todo un escenario inclusivo mediático no respetando valores elementales de una República, no respetando preceptos constitucionales, porque lo que les interesa es voltearte del lugar donde vos durante mucho tiempo lograste estar.Entonces lo único que les interesa es eso, por solo mencionar un caso en un hecho lamentable que todavía no está resuelto definitivamente, no salía el nombre salía el cargo de la Asociación del Fútbol Argentino.  Esto te muestra que hay mucha mala fe, pero son las reglas de juego y las acepto. De lo que sí no  tengo duda alguna que tengo honestidad intelectual. Que me permite a cualquier dirigente de la provincia mirarlo a los ojos, otros no se…
-En relación a una situación judicial que lo envuelve, alguien le dijo que tenía que bajarse de la vicepresidencia del Consejo Federal o se lo recomendaron.
-Son situaciones y decisiones que se charlan, se conversan.  A veces son determinaciones que se tienen que tomar porque en definitiva hacen bien a todos. Lo lógico sería que la justicia se expida definitivamente de un determinado hecho, pues así estaríamos respetando la República.  Pero acá lamentablemente nuestra sociedad juzga por presunciones, sin una sentencia firme, sin una decisión definitiva, razón por la cual a veces es conveniente dar un paso al costado, correrse un poco y dejar que otros participen sin dejar de tener en cuenta que uno tiene un amplio conocimiento, conoce mucha gente, y puede aportar algo importante. A veces no se necesita tener el cargo para realizar determinado trabajo o ser un hombre de consulta en muchos aspectos.
-¿Hay una relación hoy con Chiqui Tapia y Toviggino?
-Sí claro, con los dos. Nunca dejó de existir relación con ellos.
-Algunos creen que Toviggino no debe seguir al frente del Consejo Federal por el rol en el Comité Ejecutivo.
-Yo creo que Pablo va a tener un tiempo más en el Consejo Federal, pero no va a poder continuar como tesorero en la AFA y como presidente del Consejo, debido a que las ocupaciones de Tesorería, son infinitas. A modo de autocrítica lamentablemente algunas cuestiones que se hablaron antes de ganar las elecciones Tapia, no se pudieron plasmar por distintas razones, algunas voluntarias otras producto del momento. No se pudieron plasmar en la práctica tanto en el fútbol del interior como en el fútbol de Primera División.Lamentablemente la política siempre está presente en el fútbol y digo lamentablemente porque convengamos que en el 2016,  2017 la AFA estaba interesaba para cortar el Fútbol para Todos, que como idea madre me pareció sensacional. Lo que sucedió  después se desvirtuó. A todos les llegaba la señal de fútbol en forma gratuita y después entraron los negocios con la venta de los derechos de televisión y después venían las sociedades anónimas para que los clubes dejen de ser Asociaciones Civiles sin fines de lucro. En ese contexto se creó la Superliga que ahora es la Liga Profesional. Simplemente es como el mar, la ola va hacia adelante, vuelve hacia atrás y así. Acá, la realidad del interior del país la conocemos perfectamente, hay que hacer a mi modo de ver una regionalización absoluta de todo. Porque tampoco pueden hoy los clubes del interior recorrer tan grandes distancias como las que se están recorriendo porque los costos son elevadísimos. No son los mismos costos que cuando se creó el Argentino A. Hoy la situación se torna difícil de poder afrontar y hay problemas pendientes como es todo el tema arbitral, el tema de los técnicos que no está resuelto. Hay tres grandes temas para trabajar en los próximos tiempos: árbitros, técnicos y buscar otro formato de disputa de campeonatos para desembocar en un campeonato nacional más reducido por tema costo. Si los tiempos cambian lo que vos realizas tiene que ser diferente a lo que hiciste antes. Si los costos son distintos vos tenes que buscar un formato distinto. No podes seguir jugando y participando de la misma manera que antes. 

-¿Va por la revancha en el Consejo Federal?
-Cuando tenes energía, un grupo de amigos y  una familia que te apoya, nunca hay que darse por vencido. Siempre hay que buscar nuevos desafíos en la vida, porque como decía alguien a cual yo admiré (Julio Grondona) ´todo pasa´, y como dice un cantante español ´esto también pasará´.  Uno tiene la fortaleza necesaria como para seguir batallando porque estoy absolutamente tranquilo. La verdad siempre sale a la luz. En el momento que tenga claridad será el momento de volver hablar de algunas cosas, mientras tanto seguiremos trabajando desde afuera para que esas cosas sucedan. 
-Está apoyando un recambio en la Federación Entrerriana de Fútbol?  ¿Qué cosas positivas  ve en Nelson Casis, el nuevo presidente?
-A Nelson lo conozco hace aproximadamente 25 años. Vos no podes ser buen dirigente si no sos buena persona. Se la clase de persona que es y se la clase de dirigente que es. El en representación del norte entrerriano (La Paz) nunca tuvo la validación que el norte entrerriano debía tener con un dirigente. Estoy hablando de lo deportivo y entendíamos con algunos otros amigos que era el momento de darle la oportunidad a Nelson, y que sea valorado a nivel provincial con toda la capacidad de la política y el deporte pero fundamentalmente porque ha tenido la suficiente capacidad para salir de un momento difícil. Entonces entendíamos que era el momento que tenga una caricia al alma, esa fue la razón por la cual pensamos en Nelson Casis como presidente de la Federación Entrerriana acompañado por otro grupo de dirigentes que entendemos son muy valiosos y que van a reforzar esta nueva impronta que va a tener la Federación. Digo va a tener porque en este año no se pudo hacer absolutamente nada. Pero esta dirigencia tiene mucho sentido común, es decir la dirigencia anterior también lo tuvo en muchos aspectos pero creo que esto va tener una interrelación con otras Asociaciones, con la misma Secretaría de Deportes. Estamos produciendo un acompañamiento a todo lo que se gesta de la secretaría de Deportes de la provincia.  Obviamente que llegará un punto en el que tenemos que discutir algunas cuestiones.  Estamos trabajando sobre algunos proyectos para generar recursos del deporte en Entre Ríos, para presentárselo al secretario de Deportes José Gómez. A partir de ahí poder entrar a charlar nuevos horizontes para el año que viene, la realidad sea otra, puesto que no puede ser que estemos a expensas de un aporte del IAFAS que cuando no trabajan no hay recursos. No es lógico, tenemos que buscar alternativas distintas. Repito debe existir una discusión y búsqueda de consenso a fin de generar políticas de estado sustentable, respecto del deporte y en eso estamos.
-¿Referentes de la dirigencia deportiva del fútbol entrerriano?
-Francisco Perette, porque fue dirigente nacional de AFA, Hugo Molina porque ha integrado a Entre Ríos al concierto de la Asociación del Fútbol Argentino cumpliendo una función importantísima en su momento. Rescato a Abel Martínez Garbino quien tuviera una función importante a nivel nacional y  provincial. Lo mismo Carlos Romero o
Carlos Navarro y hasta el mismo Sergio Urribarri, por las razones apuntadas.


-¿Que le hubiese gustado que se le pregunte y  qué hubiese respondido?
-El fútbol es un tema que nos apasiona. Pueden faltar un montón de preguntas, pero considero que ha sido una charla muy amena donde hemos repasado cosas lindas, y cosas no tan lindas de la vida de un dirigente. Pero el fútbol me ha dado muchos más de lo que yo pensaba que podía tener en mi relación con él. Participé en Congresos de FIFA, logré representaciones de institutos de derecho deportivo de España en Argentina, charlar semanalmente con Julio Grondona, a quién  considero el dirigente que mejor nos representó en el Mundo desde lo deportivo, haber podido asistir a Mundiales conociendo a un montón de dirigentes, tener relación con los presidentes como actualmente la tengo de Primera División como River, Racing, Independiente, Patronato, Talleres, Argentinos Juniors, entre otros, haber sido miembro del Comité Ejecutivo de AFA, por varios períodos y representar al fútbol del interior como Vicepresidente del Consejo Federal de AFA, son algunas de las tantas cosas positivas que me regaló esta relación con el fútbol. El fútbol me ha dado la chance de haber conocido personas, intelectualmente muy importantes, brillantes. El fútbol me ha dado mucho más de lo que suponía que me podría haber llegado a dar. Así que estoy hecho.

“Muy pocas veces el dirigente puede incidir en políticas de Gobierno”

-¿La política acompaña bien al deporte?
-No. Yo no estoy de acuerdo con que la política deportiva sea subsidio y sea entrega, yo creo que la política deportiva tiene que ser más ambiciosa, hacer un diagnóstico de la realidad del deporte en general y de la disciplina en particular, con un análisis más profundo ver que es lo que se necesita y después desde el deporte pelearla, en el buen sentido de la expresión, con el gobernador que este en ese período político para conseguir presupuesto, para dar cumplimiento a un determinado proyecto de política deportiva que se deba desarrollar. Eso no lo he visto en los últimos 30 años en la provincia de Entre Ríos. A modo de ejemplo, el 90% de las canchas de Concordia, como probablemente sucederá en Paraná, sucede en el norte entrerriano, sucede en el resto de la costa del Uruguay, el 85% de las canchas está en la misma situación de la década del 70. Entonces del 70 al 2020, algo pasó, sencillamente nada. Gobiernos existieron, secretarías y direcciones de Deportes existieron, Agencia de Entre Ríos Deporte existió. ¿Y qué pasó que no hemos trabajado en la infraestructura?, es decir las estructuras políticas están, sucede que muy pocas veces el dirigente puede incidir en políticas de Gobierno, hay un desfasaje entre el funcionariado y el dirigente. En estos últimos tiempos con Gómez algo ha cambiado. Al dirigente de fútbol no se lo consulta.


Covid 19:

“Lo que no podemos hacer es mentirnos”-Con respecto al Covid 19 salvo la Liga Paranaense, el resto ya cerró temporada. ¿Estás de acuerdo con dejar abierta la posibilidad de jugar?
-La Liga Concordiense fue la primera que determinó el fin de la temporada. Lo que no podemos hacer es mentirnos a nosotros mismos. Mi posición es que las instituciones no están en condiciones mayoritariamente de implementar ningún protocolo. Yo no comparto las aperturas de las prácticas, muy pocos clubes están en condiciones de cumplimentar el protocolo.

FUENTE: Revista Análisis

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