Una imagen y un montón de significados

Patronato volvió a ganar como local después de más de un año. Pasaron siete derrotas en el torneo actual para que el Rojinegro vuelve a festejar.

Después de un partido trabajado, donde hubo que estar concentrados al ciento por ciento y luchando cada pelota como si fuera la última; y previo al final, prácticamente en la última jugada, llegó un grito de desahogo, una conquista que no es un gol más, puesto que detrás hay un montón de sensaciones y de significados.

Lautaro Comas metió el 2 a 0 frente a Aldosivi. Lo primero para destacar es que del gol participaron cuatro jugadores nacidos en La Capillita. Un gol bien de la casa. Brian Nievas y José Barreto acompañaron la jugada, ambos jóvenes que buscan afianzarse y los protagonistas principales son dos que se conocen mucho y que desde los cuatro años juegan en Patrón. Lautaro Geminiani, el mejor del partido y Comas, quien tenía una espina clavada porque las cosas no le venían saliendo.

Un tanto que sirvió para confirmar el resultado, que sacó de encima presión, que pareció una bocanada de aire fresco, para que Patringa puedo apostar a lo que viene con optimismo, ese optimismo que algunos ya no practican, pero que siempre caracterizó a los hinchas del Santo.

Para el Gordo el gol puede ser la bisagra que necesita para recuperar el nivel de otros momentos en Primera División. Para aparecer como una alternativa a la hora de parar el once inicial. Un jugador importante por todo lo que significa. El verdadero ADN Rojinegro. Uno que lleva a Villa Sarmiento en la sangre, en su cabeza, en el corazón y hasta gravado en su piel.

Un apartado para el festejo. Su carrera para abrazarse con los compañeros del banco de suplentes, mostrando una remera que decía: “Gracias por todo Tito”, habla de su empatía, de los sentimientos puros hacía quien confió en él. Hacía el dirigente que le permitió a todos los hinchas del club de calle Grella creer que se podían cumplir los sueños. Un claro mensaje para propios y extraños.

El gol en el momento justo. Como lo soñó Comitas la noche previa. Ese tanto que esperaba y que por eso había escrito en esa remera. Un gol premeditado, deseado con el corazón. Algo que sirve para creer que se puede seguir creciendo con la humildad que lo ha caracterizado a Patrón, sin olvidarse de los que en su momento marcaron el camino.

Después llegó la hora de declarar y el Gordo dijo: “Fue un momento único, a mi Tito siempre me abrió las puertas. En cada renovación el me daba todo y fue también fue un pequeño homenaje por todo lo que nos dio para que hoy estemos disfrutando de la primera división”.

“Él me dio la ayuda desde allá arriba para que yo pueda convertir y hacer este gol que tanto necesitaba”, cerró diciendo el futbolista de Patrón.

Una caricia para los hinchas de Patronato. Para salir del duro momento y recuperar las buenas vibras. Una imagen y un montón de significados.

Comas también festejó con Delfino, mostrando que a pesar de no ser titular, tiene todo su apoyo para sacar el equipo adelante. Otro claro mensaje del Gordo.

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