“Siempre me tuve fe en todo lo que emprendí”

Quien fuera presidente de Patronato falleció a los 71 años hace dos semanas tras pelear desde enero contra el Covid 19. En diciembre charló con ANALISIS, en lo que fue su reportaje final.

Ezequiel Re

En la oficina de la distribuidora de calle Almafuerte y con un cuadro de Patronato de fondo. Ese fue el marco de lo que involuntariamente fue la última entrevista que concedió el presidente de Patronato, Miguel Hollman, fallecido hace dos semanas. Fue un repaso por sus momentos claves de la vida, hasta que el Covid 19 se la arrebató.

-Viendo ese cuadro del 2008 del equipo de Patronato ascendió al Argentino A bajo su primera presidencia, ¿qué es lo primero que se le viene a la cabeza?

-Ese cuadro es un regalo de un publicista (José María Bustamante). Lo traje y lo dejé ahí desde el primer torneo que pudimos obtener en el 2008, me trae buenos recuerdos.

-Uno podría interpretar que el 2008 fue el año de despegue de Patronato, sin embargo ya venían luchando hace muchos años.

-Sí, se venía trabajando fuerte hacía muchos años, no podíamos llegar. Estuvimos cerca en el 1998, después nos empezamos a caer y caer. No tuvimos suerte, pero en el 2006 estuvimos bien llegamos a jugar una semifinal con Rivadavia de Lincoln y perdimos por penales… Luego en el 2008 subimos, tuvimos suerte de ascender con muchos chicos de acá de la provincia y Santa Fe.

-¿Donde nació Miguel Hollman?

-Nací en calle Gorriti 836, que es en medio de las dos canchas de Patronato. La cancha vieja y la nueva de Patronato, me crie ahí, la vieja y la nueva. En un tiempo cuando era un pibito cruzaba un arroyo y estaba en la cancha vieja, jugábamos ahí. Yo soy hijo de madre soltera, me criaron mis abuelos, mi abuelo trabajaba en la provincia, y mi vieja en una fábrica de costura.

– ¿Cómo se llama?

-Helena, tiene 90 años va todos los domingos a la cancha, se sienta debajo de nosotros en la platea.

– ¿Qué te dice del equipo?

-Me dice que me calme, que tengo que estar tranquilo, todas esas cosas que una madre le dice a un hijo.

-Jugaste en Patronato.

-Sí, empecé a jugar desde chico en las divisiones inferiores, en la 7ma y 8va. Era marcador de punta y como yo sabía que faltaba un 9, me preguntaron de que jugaba y les dije de 9 y luego quedé ahí

– ¿Hasta qué categoría llegaste?

-Hasta la primera. Compañero de Bocadillo Rodríguez, mi compadre, Garay, Bialle (pasó a Newells), Enrique Cabrol, y muchos jugadores más. Debuté a los 17 años, pero empecé a trabajar y se me complicó.

– ¿Cuál fue tu primer trabajo?

-Lo primero que hice fue vender diarios y después entré en la Pepsi y seguí vendiendo diarios. Una vez me querían dar a Paraná, pero no pude ir, era de Patronato y mis amigos también. Pero siempre tuve buena relación con ese club, aun cuando fuimos rivales en la Liga, el  Argentino o la B Nacional.

-Volviendo al trabajo, después de Pepsi, ¿qué hiciste?

-Empecé a trabajar por mi cuenta. Entré a Vinos Franja Amarilla, una bodega y después puse una distribuidora.

-¿Es cierto que ganó el Prode?

-No, he tenido suerte porque gané algunas cosas. Una vez compré un número de una rifa de Paraná, se sorteaba un auto y lo saco. Era el único de Patronato que estaba y me saqué el auto. Hay una anécdota. Una vez fui al Casino y ahí sí gané un dinero importante. Después me compré un galpón, un auto, un camión. Hice una buena diferencia.

– ¿Eras de ir seguido?

-No, fui y tuve suerte…. A veces iba seguido, pero a partir de ese día no fui nunca más.

– ¿A qué jugabas?

-A la ruleta.

-El número favorecido, ¿te acordás cuál es?

-Mirá todos los números que jugaba salían, uno tras otro, en media hora no tenía donde poner más.

-Y ahí empezaste con el galpón y las inversiones.

-Lo compré al galpón con lo que gané en el casino.

-Y te imaginabas el crecimiento.

-Siempre me tuve fe, iba para adelante en ese sentido soy positivo, si me equivoco en algo sigo igual hacia adelante, pero en la vida hay que ser así. Con Patronato igual, aunque me he equivocado muchas veces, pero sigo igual. Yo trabajé con todos los presidentes que viven hoy, son seis más o menos, trabajé y ayudé a todos, aunque no estuviera en la comisión directiva. Es más, trabajé con el Gallego Hernández, allá por el 60.

-Antes de llegar a la dirigencia, se produce tu llegada a la hinchada.

-Sí, armamos una barra con unos muchachos, fue diferente a las de ahora, pero hicimos una barra y empezamos a viajar en el 78 que tuvimos la suerte de jugar el Nacional.

– ¿Y cuándo se te da el paso del tablón a la dirigencia?

-Andaba ahí en la subcomisión de fútbol con el Sapo López, un panadero de la zona (su hijo Juan Manuel es periodista), hasta que bueno entre en una comisión directiva.

– ¿Te acordas cuál fue tu primer cargo?

-Vocal y después en las próximas comisiones seguí. En el 98 me pusieron de vice de Alcides Papaleo. Y luego llegué a la presidencia en 2008 y 2016.

– ¿Qué técnicos pondrías en el podio de los que pasaron por Patronato?

-El mejor de todos fue Gustavo Alfaro (ahora DT de Ecuador), lo traje en 1998 de casualidad. Íbamos últimos, y lo trajimos a Gustavo. Hicimos una buena campaña y casi ascendemos al Nacional B. Por cuestiones económicas luego no lo pudimos mantener. Otro fue Luis Murúa (2005). Para mí fue el técnico que más enseñó y el cual dejó una buena huella en Patronato. Y Marcelo Fuentes que ya había venido como ayudante de campo de Gustavo Alfaro en el 98. En su momento no ocupé cargos, pero seguí trabajando para el club.

-Una de las dice frases: “Tito es quien pone plata por eso el club va para adelante”.

-Por mi trabajo puedo conseguir a lo mejor un poco más de dinero que otros, pero trabajando cualquiera lo puede hacer. Tengo empresas importantes como Coca Cola, Cerveza Schneider, Yerba Aguantadora, Sinceridad… todas las empresas me han ayudado. Pero también puse de mi bolsillo. En esta categoría que estamos ahora se necesita tener dinero nosotros.

FUENTE: Análisis Digital – Ezequiel Re

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